miércoles, 24 de marzo de 2010

avide à dollars

Avida / Delépine & Kervern / Francia / 2005
En 1939 André Breton bautizó a Salvador Dalí con el sobrenombre de Avida Dollars, un apelativo con doble sentido que no solamente era anagrama de su nombre sino fonéticamente similar a la frase en francés avide à dollars, que criticaba de forma ácida su pasión por el dinero. Sesentayseis años más tarde esta anécdota sirvió como pretexto para nombrar a un extraño ser en la filmografía gala, un bizarro y surrealista filme de comedia dirigido por los comediantes y directores Benoît Delépine y Gustave Kervern, que no solamente tomaría elementos del dadaísmo de la època de Dalí, sino del cine de Francisco Arrabal (quien hace un cameo en la película), del teatro de Samuel Beckett, los filmes de Jaques Tatí (tal vez el más grande comediante francés de todas las épocas) e incluso del más ácido Monty Python.
Avida (Francia, 2005) es una dinámica sucesión de sketches en blanco y negro mediante encuadres estáticos que forman un tablero de situaciones absurdas, irónicas y ácidas. En cuanto a su estructura narrativa podría considerarse un pariente del cine del sueco Roy Andersson (You, the Living, Songs From the Second Floor) pero en este caso se prescinde de la reflexión o el simbolismo. La fragmentación del conjunto de viñetas crea una narrativa inconexa y esquizofrénica que evidencía el carácter subversivo y anárquico del filme (una oposición total a la narrativa convencional). Un extraño y disfrutable experimento, ni más ni menos.

Estambul not Constantinopla

Turquía no solamente es ese vecino incómodo de Europa que le ha causado severos problemas migratorios o ese país exótico que aparece de vez en vez en filmes de aventuras hollywoodenses. También es cuna de una riquísima cultura ancestral y por que no, de una estirpe de cineastas que combinando temas como su cultura, los problemas migratorios o la complejidad de la existencia humana empiezan a ganarse un lugar entre los grandes nombres de la cinematografía actual. Tal vez el más conocido sea Fatih Akin, quién afincado en Alemania, ha creado un par de entrañables joyas cinematográficas. Poco menos difundidos pero no menos talentosos podemos mencionar a Yesim Ustaoglu (cineasta con un fuerte sabor bressoniano), Ozcan Alper, Reha Erdem y Nuri Bilge Ceylan. Este último de profesión fotógrafo que ha sabido utilizar su formación artística en sus filmes. Actores amateurs (amigos, familiares, incluso su esposa y él), bajísimos presupuestos, cámara digital en mano que escudriña al personaje (muchas veces sin enfocarse directamente a su rostro) y un énfasis en el desarrollo de los personajes desde un punto de vista existencialista, metafísico y porque no, poético son algunas de sus constantes. Su tercer filme Clouds of May (Mayis Sikintisi) ya daba cuenta de una madurez formal y un estilo narrativo que consolidaría con Distant (Uzak) tal vez una de sus obras más logradas. Three Monkeys (Üç Maymun) último filme en su haber lo corroboraría como una de las voces más importantes del cine euroasiático y le valdría un cúmulo de premios importantes así como una nomiación al Óscar en 2008 en el rubro de mejor película extranjera.
Üç Maymun / Nuri Bilge Ceylan / Turquía / 2008

La mano de Dios

En 1987 el cineasta francés Maurice Pialat (1925-2003) ganó la Palme d'Or del festival de Cannes por su película Under the Sun of Satan (Sous le soleil de Satan), recibiendo un sonoro abucheo de gran parte de la audiencia ahí reunida. La razón era muy simple, la muy superior Wings of Desire (Der Himmel über Berlin) de Wim Wenders era la amplia favorita. Sin buscar menospreciar este filme de Pialat (que en teoría tuvo una obra más interesante e incluso consistente que Wenders) la realidad es que no tenía mucho que hacer en la contienda. Pialat subió orgulloso al estrado, y levantando su puño en alto dejo un ambigüo mensaje a los ahí reunidos, ¿sería un gracias a Dios o un fuck the critics?