"...O.K., lo hice, me dí la oportunidad de convertirme en DJ. Se requiere de usar todos tus sentidos y habilidades. Leer a la gente, su estado de ánimo y sus expectativas: querrán sentarse a escuchar y platicar, o querrán ponerse sus zapatillas de baile?
Tú puedes llegar siendo un extraño para todos y convertirte en su mejor amigo a las 3:30 a.m., o ser el villano que vacía una pista de baile llena en menos de 10 minutos y tiene que salir por la puerta de atrás con las mejillas sonrosadas.
Somos una especie que viene al mundo en diferentes formas y tamaños. Tenemos por un lado al DJ que toca "techno/house" cuya única misión es mezclar tracks unos con otros, creando una larga (a veces eterna) pieza musical. Trucos que necesita saber: crecer en intensidad, meter muchos bajos, una parte más "artística" por aquí, una más pop por allá, un poco más para alborotar a los empastillados y pasar totalmente desapercibido. Por el otro lado tenemos al DJ "de bodas", cuyo trabajo es complacer, y lo hace tocando hits bailables y pegajosos de todas las épocas (aunque la gran mayoría suene a ABBA). El ,de repente, se sentirá "conceptual" y tocará unas cinco piezas de los ochentas, seguidos de cinco de los setentas, y de regreso a los ochentas. Pero no existirán mezclas ni interacción entre las canciones. Viene a entretener no a educar. Así que...cuál soy yo?...bueno...realmente no soy el más hábil para la técnica y el arte de las mezclas, pero por el otro lado jamás toco a ABBA, así que podría colocarme en una posición intermedia, aunque con una característica distintiva: un micrófono. Soy un DJ cantante, canto sobre piezas instrumentales o platico sobre lo que pasa por mi cabeza, especialmente al principio de la noche, cuando la gente empieza a sorber sus bebidas. Porque en mi opinión un buen DJ no es solamente el responsable de la música, sino el alma de la fiesta. Mientras el guarura de la puerta se pone cada vez más rudo, los meseros más poco amistosos y los organizadores más codiciosos, alguien debe encargarse de que la gente la pase bien. Aquí es donde aparezco. No solo como un DJ, sino como el oficial de la fiesta. Dicho esto, enumero mis principios en algunas sencillas reglas.
1. Sonido. Generalmente, los sets de un DJ son muy ruidosos. Especialmente al principio, uno siempre deber visualizar hacia donde quiere llevar al público, y como hacerlo, si no, corres el riesgo de que la fiesta nunca mejore, porque la gente se cansa y se va a casa. El volumen y la ecualización deber de ser mezcladas y ajustadas desde la perspectiva de una pista de baile, ya que el sonido en los audifonos del DJ siempre es diferente. El DJ deber conocer la sonorización del lugar y saber que es lo que realmente escucha la gente.
2. Música. Antes de que el lugar alcance la mitad de su capacidad, el DJ se debe enfocar en canciones o por lo menos en melodías. Cuando es claro que la gente va a escuchar más que bailar, debes pensar más en mood que en ritmo. Y siempre asegurate de dar energía en vez de quitarla. Solo hasta que sientas que la gente lo necesita, es tiempo de incrementar la intensidad, y subir el volúmen.
3. Prioridades. Nunca entables conversaciones mientras tocas. Regala high fives o sonrisas, no tiempo, platica ya que terminaste. Ahora estás en el tiempo de pensar que canción sigue, desde mucho antes de que termine la que estás tocando.
4. Luces. Ok, ya iniciaste la fiesta y la gente está como loca, el oxígeno falta, la pista está llena, llevas tocando casi dos horas, se acerca tu momento triunfal: es tiempo de lanzar la mega-bomba, esa canción que siempre funciona y solo tú la tienes. Tu pieza insignia. Al llegar este punto el manejo de las luces es importantísimo, de alguna forma tienes que tener al encargado de las luces a tu lado o haberte puesto de acuerdo con él antes, pero recuerda que debes de tener el absoluto control de lo que pasará en unos momentos.
Lentamente mientras termina el track bajan las luces, y metes lentamente esa introducción con fuertes bajos que todos empiezan a reconocer, dices algo en el micrófono y en ese momento BUM entra de lleno la sección rítimica de la canción y al mismo tiempo enciendes todas las luces (mejor si son de colores) y al máximo. La gente se volverá loca. Entonces, espera un minuto, empiezas a bajar un poco el beat de la rola...y al momento que empiezas a subir el volumen de nuevo BUM prendes los estrobos. Solamente los estrobos. Las otras luces solo entorpecerían el efecto. En este momento la gente este doblemente loca y te ve como a un rockstar. Cuando de hecho, lo único que estas haciendo es ¡tocar la música de otras personas!....Tan fácil....tan perfecto...."
Texto por Erlend Øye para !K7's DJ Kicks, Berlín 2004